Publicado: 8 de Mayo de 2018

Si una empresa comete infracciones tributarias, el administrador puede llegar a ser responsable de la deuda tributaria que se derive de ellas.

Si el administrador ha articipado de forma activa en la infracción, será responsable solidario. Si ha actuado de forma negligente, su responsabilidad será subsidiaria. Y si ha interpretado la norma de forma razonable, no habrá responsabilidad.